el ogro
Paco tenía un poco más de 50 años y era puro nervio. Para Paco su siesta era sagrada. Despertar antes de tiempo hacía salir su bestia interior. Así los que vivían con él intentaba no molestarle, no era fácil. Porque a veces, tenían que hacer un arreglo. ¡Oh no lo hacían ! Pero si lo Debían hacer, sabían que se podía hacer mucho ruido y eso no se podía parar. Así que uno debía quedarse viendo la televisión, aún sabiendo que las tardes había programas que no era nada interesante. Si no bastante malos. Y una debía distraerse con otros métodos. Con el móvil y jugar con los juegos que una tuviera. Chatear con alguna de las amigas, que no siempre podía encontrar. Tenían sus vidas. Verse en Personas tampoco era fácil Todas tenían cosas que hacer. Y tener un día libre ,era como buscar una aguja en un pajar. No era fácil pasar esas horas en completo silencio. Porque despertar a Paco era cómo despertar a su bestia interior